Cuidar sus dientes también es cuidarlo
Una rutina de boca sana se construye poco a poco.

La salud oral influye en la comodidad y el bienestar general de un perro. Observar encías, dientes y aliento durante la rutina permite detectar cambios que merecen atención.
Para introducir el cepillado, comienza con sesiones muy breves y deja que conozca los instrumentos. Utiliza únicamente productos adecuados para perros y pide orientación sobre la técnica.

No fuerces la apertura de la boca si el Westie está incómodo. La cooperación se construye gradualmente, con paciencia y recompensas pequeñas.
Juguetes y alimentos anunciados para los dientes no reemplazan necesariamente el cepillado ni una revisión profesional. Su utilidad dependerá del producto y del perro.

Mal aliento persistente, sangrado, dolor o dificultad para comer son motivos para consultar al veterinario. Una valoración temprana puede evitar molestias mayores.
Este contenido es informativo y no reemplaza una consulta veterinaria individual.
