Viajar con tu Westie: empezar por el bienestar
Planificar el trayecto pensando en quien viaja a tu lado.

Un viaje con perro empieza mucho antes de salir. Comprueba los requisitos de transporte, alojamiento y destino, además de sus necesidades de salud según el lugar al que vayan.
Familiarízalo con el medio de transporte mediante trayectos cortos y agradables. Un sistema de sujeción apropiado protege a todos durante los desplazamientos.

Lleva agua, su alimento habitual, bolsas para desechos y un lugar cómodo para descansar. Mantener algunas rutinas conocidas puede ayudarle a adaptarse a un entorno nuevo.
Haz pausas cuando sea posible y nunca lo dejes solo dentro de un vehículo estacionado. La temperatura interior puede volverse peligrosa en poco tiempo.

Si muestra mareo o ansiedad, consulta al veterinario antes de medicarlo. Viajar bien también significa reconocer cuándo un plan no es el adecuado para ese perro.
Este contenido es informativo y no reemplaza una consulta veterinaria individual.
